Cuando pienso que los japoneses ya no me pueden sorprender más, me vuelvo a equivocar. En la foto y en el vídeo podéis ver un curioso lienzo para el arte japones: un campo de arroz.
Plantan arroz de distintos colores y consiguen crear verdaderas obras de arte efímeras. En la foto podemos ver al legendario monje-guerrero Benkei (izquierda) y al guerrero Ushiwakamaru (derecha) que han surgido en un par de campos en la ciudad de la prefectura de Aomori Inakadate. Verdaderamente impresionante. Menuda paciencia…
En la siguiente foto podemos ver cual era el estado de esta obra de arte en junio:

